Sensaciones, ideas y fantasías

domingo, 4 de mayo de 2008

Madrastras y madrazas

Al parecer es hoy el Día de la Madre. La edad ha cambiado mis circunstancias familiares varias veces a lo largo de mi vida. He estado casado, luego divorciado, de nuevo casado y voy a ser abuelo dentro de nada. Desde hace más de un año, soy un pobre huérfano, y los pletóricomercantiles fastos de padres y madres me han dejado fuera del circuito comercial, cosa que no lamento.
Va y descubro en los diarios de hoy que celebramos el Día de la Madre. Cuando yo era niño el Día de la Madre era el Día de la Inmaculada, si no recuerdo mal, el 8 de diciembre.
Todo cambia. Antes jamás un hijo habría criticado a su madre en público. Y todavía menos, la inversa.
En el ABC de este domingo de mayo encontramos una noticia que produce una risa escalofriante.
Lucie Ceccaldi, la madre de Michel Houellebecq, se considera difamada, humillada, traicionada y vejada por un hijo que la ha descrito, con su nombre, en alguno de sus libros, como una señora a la deriva, adepta de una secta partidaria de la libertad sexual «sin ningún freno».
Al final de la noticia, Juan Pedro Quiñonero (por cierto uno de los mejores corresponsales de la prensa española moderna) se hace una pregunta y ofrece la respuesta.
¿Por qué razón un hijo «denuncia» a su madre de ese modo? La madre de Houellebecq tiene una respuesta muy simple: «Por dinero. Michel es un cabroncete, soberbio. Pero le gusta mucho el dinero. Y esas cosas de la sexualidad venden mucho. Y, si se humilla a una madre, pues fíjese usted».

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola,

Oye, Gratitudes infinitas por tu generoso comentario...

JPQ